Soñaste con sus labios
y sus labios florecieron.
Luego, más confiado
por tu éxito,
dibujaste las líneas
preciosas de su cuerpo
y su cuerpo, luminoso,
floreció.
Con el calor del alcohol
recorriendo tu esperanza
te acercaste para ver
si era real o una quimera
pues la luz engañosa
del disco bar perdía
las formas y las tornaba
humo, deseo y agonía.
Ella, mientras tanto,
había hecho florecer
otros labios,
otro cuerpo,
y ese cuerpo,
esos labios
tuvieron mejor suerte.
Así,
jodido,
restregando
tu dignidad
en el barro oscuro
de tu impotencia
y lamiendo tus
heridas
te fuiste para casa
sintiendo como tu
sexo palpitaba
y tu corazón dolía
hasta casi reventar.
No lloraste.
Para qué.
Pero supiste que volverías
a soñar sus labios
y a dibujar las líneas de su cuerpo
y que alguna vez,
seguro,
tendrías suerte,
acaso el próximo sábado,
acaso el verano en la piscina,
acaso, sólo acaso,
en otra tierra,
en otras vidas.
¿Qué es lo que has venido a hacer aquí?
¿Qué es lo que has venido a hacer aquí?
He venido
a besar tus labios con mis ojos,
a dejar en tu cuerpo mis caricias,
a rezar a un dios estupendo y lleno de vida,
a respirar el aliento mismo de la creación,
pero sobre todo,
por siempre y para siempre,
a amarte, hermano mío,
amarte y no dejarte de amar,
nunca más dejarte de amar.
(Francisco J. Francisco Carrera, "Luna de Agosto")
He venido
a besar tus labios con mis ojos,
a dejar en tu cuerpo mis caricias,
a rezar a un dios estupendo y lleno de vida,
a respirar el aliento mismo de la creación,
pero sobre todo,
por siempre y para siempre,
a amarte, hermano mío,
amarte y no dejarte de amar,
nunca más dejarte de amar.
(Francisco J. Francisco Carrera, "Luna de Agosto")
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jueves, 30 de julio de 2015
viernes, 6 de febrero de 2015
Cercanas lejanías
se acercaban
justo cuando
se alejaban más,
se acercaban
porque tenían
frío
o simplemente
porque deseaban
desearse,
compartir un café,
una cama
o un universo lacerante,
pero el miedo,
siempre el miedo,
los detenía
justo ante la puerta,
allí donde el hielo
protegía
un cuarto silencioso
con revistas viejas,
manchas de humedad
y labios palpitantes,
pero no dejaban
de acercarse,
lo hacían vida tras vida,
lo hacían soñando
incluso en sus pesadillas,
lo hacía de nuevo,
se acercaban,
lentamente,
como si todo durara
eternamente,
como si el ahora
fuera un para siempre,
y se alejaban
a la vez,
se alejaban a cada paso
que uno daba hacia
el otro,
pues ese era el misterio
de su vida,
ese, sin duda,
el misterio
de su amor,
y yo,
que los veía
cada mañana
en la parada del autobús,
sonreía apenado
porque esa cercana
lejanía
era,
bien lo sabes,
querida,
la misma historia
que daba forma
a nuestras vidas,
la misma trama
infinita
que quisimos llamar
amor
Por Francisco José Francisco Carrera
justo cuando
se alejaban más,
se acercaban
porque tenían
frío
o simplemente
porque deseaban
desearse,
compartir un café,
una cama
o un universo lacerante,
pero el miedo,
siempre el miedo,
los detenía
justo ante la puerta,
allí donde el hielo
protegía
un cuarto silencioso
con revistas viejas,
manchas de humedad
y labios palpitantes,
pero no dejaban
de acercarse,
lo hacían vida tras vida,
lo hacían soñando
incluso en sus pesadillas,
lo hacía de nuevo,
se acercaban,
lentamente,
como si todo durara
eternamente,
como si el ahora
fuera un para siempre,
y se alejaban
a la vez,
se alejaban a cada paso
que uno daba hacia
el otro,
pues ese era el misterio
de su vida,
ese, sin duda,
el misterio
de su amor,
y yo,
que los veía
cada mañana
en la parada del autobús,
sonreía apenado
porque esa cercana
lejanía
era,
bien lo sabes,
querida,
la misma historia
que daba forma
a nuestras vidas,
la misma trama
infinita
que quisimos llamar
amor
Por Francisco José Francisco Carrera
viernes, 12 de septiembre de 2014
SE ACERCABAN
Por Francisco J. Francisco Carrera
Se
acercaban como el silencio
se
acerca a las montañas
y
como sólo los labios
amantes
presionan
el
alma en cada beso.
Se
acercaban como el alma
se
acerca al corazón
que
ama. Como la palabra
se
acerca a la cosa
sin
llegar a desearla.
Se
acercaban asustados
esperando
estar equivocados
pues
el amor da miedo
y
preferimos los dolores
que
ya hemos conocido.
Se
acercaban por el día
por
la tarde
por
la noche se acercaban.
Pero
nunca se tocaban,
temían
romper la magia.
Se
acercaban tanto
que
dolía.
Se
acercaban tanto
que
el corazón, loco
y
angustiado, gritaba.
Y
un día, de repente,
ella
no vino,
él
tampoco,
y
todo se marchitó
ante
su falta.
Ahora nadie se acercaba,
nadie,
tan
sólo la nada,
una
nada que no tenía
domingo, 26 de enero de 2014
Breve poema de domingo
tus labios
de silencio
besaron
la mañana
floreció entonces
cada rincón
de nuestro cuarto
y así
los cuerpos
fueron almas
y la almas
fuego eterno
de silencio
besaron
la mañana
floreció entonces
cada rincón
de nuestro cuarto
y así
los cuerpos
fueron almas
y la almas
fuego eterno
viernes, 20 de diciembre de 2013
VOLVERNOS A ENCONTRAR
...desde tus labios
hasta mis labios
existe un sortilegio
de luz
que nada ni nadie
puede oscurecer,
desde tu alma
a mi alma
existe un puente
de plata
que podemos cruzar
eternamente
para separarnos
de nuevo
porque la belleza
del amor
está en que
una y otra vez
seamos capaces
de, vida tras vida
tras vida,
volvernos a
encontrar...
hasta mis labios
existe un sortilegio
de luz
que nada ni nadie
puede oscurecer,
desde tu alma
a mi alma
existe un puente
de plata
que podemos cruzar
eternamente
para separarnos
de nuevo
porque la belleza
del amor
está en que
una y otra vez
seamos capaces
de, vida tras vida
tras vida,
volvernos a
encontrar...
domingo, 8 de diciembre de 2013
domingo, 24 de noviembre de 2013
sábado, 12 de octubre de 2013
EL AMOR A VECES DUELE
Por Francisco José Francisco Carrera
(Poema en proceso de revisión, se admiten opiniones y correcciones de tod@s, besos!!!!!!)
(Poema en proceso de revisión, se admiten opiniones y correcciones de tod@s, besos!!!!!!)
Dicen
que el amor mola
que
es chulo
que
nos lleva a mundos
inexplorados
llenos
de luz y de gloria
pero
se les olvida decirnos
que
puede ser un infierno
que
duele
que
nos jode vivos
(pero
literal, colega)
que
nos atraviesa
de
parte a parte
y
nos rompe la vida
y
a veces
hasta la jeta,
hasta la jeta,
que
es un dolor
de
huevos
o
de tetas,
yo
qué sé,
que
nos derriba
y
nos obliga
a
hacer mil cosas
absurdas.
Eso,
amigo,
se
les olvida decírnoslo,
nos
lo pintan bonito,
nos
lo pintan molón,
que
si las flores
y
el perfume,
que
si el rocío
en
la mañana
y
la brisa de la noche,
que
si el leve
y
dulce
resplandor
de sus ojos
al
reír,
que
si su cuerpo es seda
de
Bengala,
que
si sus labios son
como
el tacto de una ola
que
rompe silenciosa
para
volver a ser
la belleza misteriosa
y perfecta del mar.
la belleza misteriosa
y perfecta del mar.
Bah,
señor,
estoy
de ese amor
limpio
y puro y casto
y
divinal
hasta
la mismísima
castaña,
un
amor de pandereta
es
eso,
un
amor acaso
de
orinal,
un
amor que no es amor,
una una puta patraña
de ficción publicitaria
y ya está.
una una puta patraña
de ficción publicitaria
y ya está.
El
amor es volcán,
terremoto
ignoto,
el
amor es eso que
se
te come por dentro
cuando
ves en sus ojos
la
explosión salvaje
del
universo original,
esa
sensación loca
de
morirte sin siquiera
conocerla,
de querer quitarle
la ropa a mordiscos,
de querer quitarle
la ropa a mordiscos,
de
desangrarte entre
sus
labios de vampira
celestial,
ese
querer comerle
la
boca
y seguir así
hasta no poder más.
hasta no poder más.
Joer,
tío,
y
con todo,
esto
del amor
no
va a estar tan mal,
aunque,
ya te digo que
a
veces de bonito
no
tiene una mierda,
pero bueno, ya que estamos
en
el juego este
chulo
de la vida,
habrá
que hacer lo posible
por
vivir como es debido,
ser
feliz,
no
joder al vecino,
ni putear al perro
o gato de tu abuela,
ni putear al perro
o gato de tu abuela,
amar simplemente
hasta que duelan
hasta que duelan
el
alma y el corazón
por
igual
y
besar con los ojos
el
mundo
y
con los labios
y
con todo el cuerpo,
qué
narices,
estas
salvajes y luminosas
sombras
que
quieren ser amadas,
pero
amadas
de
verdad.
sábado, 28 de septiembre de 2013
LA HISTORIA DE UN TATUAJE
Hace
algún tiempo tuve claro que quería hacerme un nuevo tatuaje, el primero que me
hice, como sabéis, coincidió con un período muy agitado en mi vida en el que mi cómodo mundo se resquebrajaba de parte a parte al perder
un trabajo que consideraba estable después de 11 años en los que me había dedicado
en cuerpo y alma la E. U. de Educación de Soria. De esta manera, inicié entonces un proceso de desintegración
muy profunda por el cual necesité deconstruirme para volverme a reconstruir del todo, me
refugié en mis poemas, en mi amor por Raquel y por los bichines que habitaban
nuestra casa (Kibo, tan lindo siempre, Gandalf, nuestra preciosa conejilla de
indias que murió este septiembre, que dejo de ser luz y coneja para ser LUZ,
simplemente, dulcemente), en la meditación, en el heavy metal, en la psicología transpersonal y en otras muchas cosas que tampoco viene al caso enumerar.
En
esa época ya había estudiado profundamente el budismo Zen y el Taoísmo,
empezaba a interesarme por el Sufismo y ya había dado algunos pasos con lo que
ahora ocupa casi todo mi tiempo de investigación/meditación sobre la Realidad,
el Advaita Vedanta y los textos clásicos del hinduismo.
Bien,
como muestra de renacimiento me volví a abrir la oreja izquierda para ponerme un pendiente (algo que también hice a los 14 años) y me tatué en mi muñeca derecha dos ideogramas
chinos, el de luz y el de agua, los mismos que lleva (pues ella lo hizo antes)
Raquel en su espalda. La simbología es clara, Raquel, que ha sido un viento
huracanado que ha venido a levantar en mi mente, mi cuerpo y mi alma nuevas
estructuras donde antes había desiertos, siempre ha sido en mis poemas luz y agua, luego pasaría a ser fuego, pero eso es otra historia.
Hace
algunos meses decidí que, al cumplir los 40 años de edad (esto fue en junio),
quería realizar un nuevo “rito de paso”, algo así como un renacimiento. Mi yo
adolescente, heavy y pendenciero, se me acercó en sueños y me dijo, “¿colega,
con lo que tú eras de salvaje y macarra, cómo has llegado a los 40?”, yo
sonreí, le di un abrazo y le respondí “es que dejé de ser lo que era para ser
otras cosas que tampoco soy, y aquí me tienes, en constante metamorfosis, en
continuo viaje consciencial por el mundo”. Me miré, me mandó a la porra con un
gesto austero y me dijo “pos fale, pos bueno, me voy a tomar un par de birras y
un bocata de chorizo, ¿te vienes?”, yo le dije que no, que ya no bebía y que
además me había hecho vegetariano, con una enorme risotada se las piró y yo me
desperté del sueño, me levanté (eran las 5 de la madrugada) y me fui al puf del estudio donde suelo meditar…
Ya a la hora del desayuno, sentí que el símbolo del tao podía ser una buena opción, pero luego
la rechacé, me resulta tan evidente como bella, y bueno, casi que decidí pasar
del símbolo a los ideogramas, que me parecen muy chulos.
Y
así, cuando estaba ya concretando el asunto, el otro miércoles por la tarde en
mi despacho de la uni, entre artículos sobre el haiku y la bellísima hermenéutica
analógica en la que me ha metido mi hermano Juan R. Coca, me vi como llevado a una calle de Bombai (ciudad que no conozco
todavía), dentro de un taxi, y bueno, con una ida de olla de esas chulas que me
gusta, el taxista me dijo algo, yo no lo entendí pero lo que está dentro de mí sí, tradujo y…, bueno, pues algo hizo click, o clack, o cluck, da lo mismo. Y supe, o algo se supo.
Cogí
el teléfono y llamé al estudio de tatuajes, y traca, en minutos ya estaba todo apalabrado.
Aquí
está.
Om,
la sílaba que inicia el mundo, el mantra más simple, you name it.
Y
es sánscrito, claro, uno de los idiomas que más me han fascinado en mi vida, y que, claro está, no conozco (a ver, soy tan pero tan ignorante de tantas y tantas cosas),
pero que me enamoró cuando tenía 20 añitos y en la uni estudiaba poesía inglesa
y norteamericana y me volvía loco con T. S. Eliot y su Shanti! Shanti! Shanti! en The Wasteland.
Un
nuevo ciclo completado, que además se cerró en otros sentidos el julio pasado cuando acabé el
máster de psicología transpersonal y mi tesis sobre la creatividad en
Krishnamurti. Uno nuevo se abre, ¿adónde irá? Quién sabe…
Os
quiero chic@s, os quiero con toda la fuerza de la que mi pequeño corazón es
capaz, os quiero porque os quise mucho antes de conoceros, mucho antes de que
ninguno de los que aquí estamos abrieras sus ojitos llenos de luz a este mundo
tan maravilloso.
Namaste.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Mantente erguido...
Uno de los autores que más amo es Lanza del Vasto, si no lo conocéis, espero que algún día tengáis rato para leer sobre él (una vida fascinante) y sobre todo para leer sus escritos, aunque casi todo está en italiano y francés. Bueno, hoy simplemente tenía en mi memoria uno de sus poemas más famosos (y no suelo tener poemas en mi memoria) y me apetecía compartirlo con vosotros...
Lanza del Vasto, Mantente erguido
En la dicha o en la angustia,
en miseria o en riqueza,
en salud o enfermedad,
mantente erguido y sonríe.
Ante quienes se abalanzan,
o se echan al vacío,
o se hieren mutuamente,
mantente erguido y sonríe.
Y si avanzan a codazos,
y ávidos tienden la mano
o se ocultan al acecho,
mantente erguido y sonríe.
Ante aquellos que disputan,
ante aquellos que se injurian,
y los que cierran los puños,
y los que apuntan sus armas,
mantente erguido y sonríe.
En el día de la ira
y de la desbandada,
cuando todo cae y arde,
solo en medio del pavor,
mantente erguido y sonríe.
Cuando oigas tu alabanza,
o te escupan en la cara,
mantente erguido y sonríe.
Y si estás entre los tuyos,
mantente erguido y sonríe.
Y delante de tu amada,
mantente erguido y sonríe.
En los juegos y en las danzas,
mantente erguido y sonríe.
En vigilias y en ayunos,
mantente erguido y sonríe.
Sólo, en el alto silencio,
mantente erguido y sonríe.
Y ya al borde del gran viaje,
aun cuando lloren tus ojos,
mantente erguido y sonríe.
Lanza del Vasto, Mantente erguido
En la dicha o en la angustia,
en miseria o en riqueza,
en salud o enfermedad,
mantente erguido y sonríe.
Ante quienes se abalanzan,
o se echan al vacío,
o se hieren mutuamente,
mantente erguido y sonríe.
Y si avanzan a codazos,
y ávidos tienden la mano
o se ocultan al acecho,
mantente erguido y sonríe.
Ante aquellos que disputan,
ante aquellos que se injurian,
y los que cierran los puños,
y los que apuntan sus armas,
mantente erguido y sonríe.
En el día de la ira
y de la desbandada,
cuando todo cae y arde,
solo en medio del pavor,
mantente erguido y sonríe.
Cuando oigas tu alabanza,
o te escupan en la cara,
mantente erguido y sonríe.
Y si estás entre los tuyos,
mantente erguido y sonríe.
Y delante de tu amada,
mantente erguido y sonríe.
En los juegos y en las danzas,
mantente erguido y sonríe.
En vigilias y en ayunos,
mantente erguido y sonríe.
Sólo, en el alto silencio,
mantente erguido y sonríe.
Y ya al borde del gran viaje,
aun cuando lloren tus ojos,
mantente erguido y sonríe.
domingo, 2 de junio de 2013
UN CORAZÓN SILENCIOSO
Para Raquel,
mi princesa guerrera
y chica de la estrellas,
compañera en otras vidas,
amada y amiga en esta.
Y para mis chic@s del grado de Infantil
a l@s que he enseñado
didáctica de la lengua oral y escrita
para aprender de ell@s la didáctica
del silencio y la esperanza.
Y para mis chic@s del grado de Infantil
a l@s que he enseñado
didáctica de la lengua oral y escrita
para aprender de ell@s la didáctica
del silencio y la esperanza.
A veces un corazón es silencioso,
callado de repente,
expectante,
delicado en su mirada,
absoluto en su presencia.
A veces un corazón
es una piedra mojada
que nada espera de la vida,
pero sólo a veces,
querida mía,
tan sólo a veces.
Mi corazón, luz y agua
de mi vida,
está silencioso
los domingos,
silencioso,
jubiloso
y agradecido
de cada risa
y de cada lágrima,
eternamente agradecido
de haberte conocido.
Y cuando este corazón
que se acerca a los 40
está así,
callado y en paz,
silencioso y renaciente
suele hablar,
cuando habla,
en poesía,
y suele,
como hoy,
no decir nada...
Un corazón es silencioso
cuando se da cuenta al fin
de que el ser humano
para decir la verdad
no necesita las palabras.
lunes, 18 de marzo de 2013
ABRIENDO LAS ALAS CON TOD@S VOSOTR@S
![]() |
| ...y, dice la leyenda, que abrimos las alas y recordamos que podíamos volar... |
queridos míos,
de abrir las alas,
ha llegado el día,
amadas de mi corazón,
de salir del sueño,
de saltar,
de cantar,
de vivir a pierna suelta...,
ha llegado con hache
y a llegado sin ache,
ha llegado sin más,
no tenemos miedo
somos plenos en amor,
ven, únete al instante
y deja atrás el dolor,
bienvenido a tu casa,
bienvenida a este sindiós
en el que dios
es ya de todos
y de todos
este preciado,
preciso
e infinito
corazón.
A partir del domingo que viene, luna de agosto vuelve para quedarse.
Gracias por la espera, querdid@s mí@s.
Desde mi corazón hasta el vuestro hay una línea de luz que nos conecta, mi sonrisa es ya la tuya, mi esperanza, tu esperanza, todo, por fin, no es ni tuyo ni mío para ser al fin de los dos, y de los tres, y de los cuatro...
Un beso enorme
Fran
sábado, 17 de noviembre de 2012
ESPERANDO LA METAMORFOSIS
Esta
es la última entrada. La última, al
menos, por un tiempo. Es necesario. Es lo que sé que tengo que hacer. Empezar ya la metamorfosis de forma
pasivamente activa. Voy cerrando algunas
puertas para abrir de par en par mi corazón.
Intuyo que pasarán unos cuantos meses, pero quién puede predecir la
magia.
También
me desconecto un poco de Facebook.
Seguiré estando por allí, pero es hora de un facebook interior.
Y
por eso me voy metiendo en el capullo.
Para así, desde esa sombra, ver un nuevo sol.
Os
quiero, chic@s, gracias por estar ahí.
Besos
enormes.
Y
un poema de hasta luego o hasta siempre o hasta nunca.
METAMORFOSIS
Por Francisco José Francisco Carrera
El
cuerpo
se
cerró
para
ser
al
fin
domingo, 28 de octubre de 2012
LÁGRIMAS, NADA MÁS QUE LÁGRIMAS
He
llorado mucho. En mi vida he llorado
mogollón. He llorado por heridas en las
piernas, en los brazos, algunas en el corazón.
He llorado de mala hostia, de pura y oscura frustración. He llorado también de alegría, de amor, de
felicidad, de placer. He llorado
tanto. Tanto…
Y
aquí estamos, ante la llegada de ese pulso que ha de venir de Sirio y a su vez
de Alción, ese pulso de luz que reconectará el mismo sol con nuestro centro
energético, que hará que las alas nos crezcan por momentos.
Estoy
llorando. Escribo y estoy llorando. Porque me siento en ti y te siento en mí,
herman@ mí@.
Y
me doy cuenta de que tus lágrimas y las mías son las mismas, siempre lo han sido. Cierro los ojos y siento cómo palpita
tiernamente tu frente, cómo levemente rozas tus piernas con esas manos
florecidas que tan bellamente portas. Te
miro, amig@ mí@, y me doy cuenta de que te amo tanto porque este momento, este
aquí, ahora, es tan luminoso que apenas puedo entender qué he hecho para
merecer tal regalo, conocerte, conocerme, vivir este segundo, respirar el
frescor de la creación.
Somos
reyes antiguos que han venido a las ciudades de piedra de los hombres a
recordar su divina niñez en las estrellas, aquel sabor a pica-pica, el primer
estornudo que lo seguía, el tacto de la hierba, el olor de la nieve… Y tú y yo nos miramos y miramos el mundo que
nos mira, y todos nos reconocemos, y recordamos y activamos nuestro ADN dormido
y ya está, así de fácil. Dejamos las
armas, los insultos, los odios, como si fueran simples juguetes enmohecidos por
un tiempo ya soñado. Y ahora todos
caminamos de la mano y palpitamos, herman@s, con un MISMO CORAZÓN.
Gracias
por dejar que mi aliento se entrelace con el milagro de tu vida, querdid@ mí@,
gracias.
sábado, 13 de octubre de 2012
LO ÚNICO QUE IMPORTA
![]() |
| Así será la explosión de luz que nos ha de iluminar... |
Para
mis alumnos pasados, presentes y futuros,
mis mejores maestros en el arte de
olvidar
para recordar qué es lo que importa de verdad
y con los que aprendo a
vivir de una manera distinta día a día…
A
modo de “declaración de principios” para mi docencia y para mi vida…
(Si algo intento transmitir a mis alumnos
y a mí mismo es “cierto grado de coherencia” dentro de un “sentido entrópico
natural”. Y, al menos desde que volví a
la docencia presencial después de 2 años de parón, tengo claro cuál es la “filosofía”
que subyace a mi metodología independientemente de la asignatura que imparta o el idioma en que lo haga. Como lo que no
tengo tan claro es que lo transmita adecuadamente, he querido redactar esta
entrada en mi blog a modo de “introducción teórica” en la que basar toda mi “manifestación
formal docente”. Esto, lo digo a corazón
abierto, es lo que me importa cuando enseño, cuando vivo…)
¿Qué
es lo único que importa? Sí, ya, tú
también te lo has preguntado más de una vez, eres un tipo listo, una tía que
sabe lo que quiere…, y sin embargo desde niñ@ te lo preguntas los domingos por
la tarde cuando esa luz especial entra por la ventana e intuyes que esta vida
es tan sólo una especie de ensoñación lenta y algo ruidosa, cuando tienes la
corazonada que hay algo más…, pero el qué.
Y
bueno, ya lo sabes, tú lo has vivido igual que yo, vamos al colegio, al instituto,
a la universidad, buscamos un trabajo, acaso pedimos una hipoteca o un préstamo
para un coche, y mientras no paramos de correr, ¿verdad?: hacemos cursos y
cursos de formación que nos deforman, estudiamos idiomas (cientos, miles de
ellos, y en el proceso olvidamos el que nos habla nuestro propio corazón),
mejoramos sin pausa unas habilidades y otras como un pokemon triste y solitario
que no cesa de luchar con los demás y contra sí mismo, y así, sin parar,
estamos en constante movimiento hacia ningún sitio, hacia ningún sitio que
importe. Y parece que a pesar de todo no
aprendemos una mierda. Al menos no
aprendemos lo que de verdad importa…, que hemos venido aquí para amar.
Yo
esperaba encontrar en mis títulos universitarios y en mis idiomas la solución a
la pregunta, pero lo único que conseguía era capa tras capa de conocimiento
erudito, una gruesa base de maquillaje para el ego, nada más, y eso me
apesadumbraba hasta que, como decía el divino Petrarca “a mitad del camino de
la vida, en una selva oscura me encontraba porque mi ruta había
extraviado”. Y allí, en el medio del
desierto de mis lágrimas vino el rayo de luz que visitó al Buda, al Cristo, a
ti…, y supe por qué seguía aprendiendo, supe que lo hacía por inercia y vanidad,
nada más… Y lloré y lloré sin decir nada,
impotente, pero casi feliz por primera vez en décadas. Entonces los título me miraban, maliciosos,
cómo queriéndome decir, “anda que ibas tú listo si te creías que aquí estaba la
Verdad”.
Decidí,
pues, volver a la “fuente” y allí la pregunta surgió de nuevo… “¿Qué es lo
único que importa?”
¿Y
qué es eso? Es obvio, lo sabes tan bien
como yo y ya lo he dicho antes, amar, tan simple como eso…, lo que importa es
quererte y querer a los demás, lo que importa es no joder a tu vecino, lo que
importa es respetar el dolor ajeno sin alentarlo porque es cómodo mantenernos
en la “parte de arriba” del teatro de la vida (el karma siempre vuelve, no lo
olvides, así de maravilloso es, así de inevitable). Si fuésemos tan “cuidadosos” con el mundo de
los demás como con el nuestro…, ay, cuántas cosas cambiarían, ¿verdad? Pero, on second thoughts, es que tampoco
somos cuidadosos con nuestro mundo, lo llenamos de pensamientos terribles que
nos dañan, lo ensuciamos por dentro y por fuera, no lo respetamos, y así estamos
hechos un lío que ya no sabemos desenmarañar.
Y pasan las horas, los días, las semanas…, y los meses y también los
años, y cuando el nudo es tan gordo que no sabemos cómo meterle mano, sólo nos
queda ser conscientes de que, al fin y al cabo, no es más que un nudo
“virtual”, que si soplamos con la brisa de nuestro corazón, todo se vuelve
diáfano y no hay ni pasado ni dolor, no hay culpas, ni pecados, sólo queda el
silencio de las tarde de otoño con ese brillo dorado que nos llena de calor
aunque vaya haciendo frío…
Pero
claro, en seguida se vuelve a liar todo un huevo (o dos) y volvemos a lo de
siempre, que si lo mío es mío y que lo tuyo, pues eso, que no me importa que le
vaya bien si no me saca de mi “zona de confort”. Que revientan a bombas un país africano, pues
mira, está mal, pero como no me lo hacen a mí, miro para otro lado y ya está. Es fácil, ¿ves?, nos han enseñado a hacerlo
desde pequeñitos y ya sale de manera natural.
Que la gente pasa hambre…, pues mira, mejor para ellos que así no
engordan, pero claro yo tengo la despensa bien llena, y mis lorzas me amargan
cantidad, es lo que tiene el cinismo, que se disfraza de elegancia y
sofisticación a base de ironía.
Y
qué quieres que te diga, oye, es que hay días en que ya no sé si lloro por ti, por
mí o por el mundo en general.
Pero
es que hay tanta belleza alrededor, querid@s mí@s, sois tan precios@s, tan
preciad@s y precis@s que es miraros y el corazón se me ilumina y se me pone
saltarín.
Pero
joder..., esto no acaba.
¿Dónde
perdimos el norte, hermano mío? ¿Querida
hermana, me lo sabrías decir tú? Yo es
que esta mañana me he levantado sin hoja de ruta y ando como a la espera de tu
llamada. Sabes que no te olvido y sé que
tú me recuerdas también.
Y
es que ya he comido tanta basura que se me sale por las orejas y el cerebro lo
tengo emponzoñado de publicidad, conocimientos, títulos, ideas preconcebidas y
juicios estúpidos…, y quiero, ahora que me acerco a los 40, volver a ser un
niño de nuevo.
¿Sabes? Eso me he propuesto desde hace algunas
semanas. Ser el niño que era. El que amaba cada insecto en el patio. El que comía tierra. El que lloraba y reía con la misma
claridad. El que amaba hasta cuando
creía odiar. El que no entendía de
trabajo o cuenta bancaria. El que no quería
nada para él si no era también para los demás.
Y estoy convencido, lo voy a lograr…, y nunca más olvidaré qué es lo que
importa, lo único que importa. Cada
cambio de consciencia individual es un movimiento exponencial y a su vez
facilita un número inmenso de nuevos cambios.
Pronto seremos tantos…, nos reconoceréis porque llevaremos el corazón en
la solapa y una sonrisa de luz en la mirada.
Porque habremos recordado que somos vosotros y que vosotros sois
nosotros. Que todos somos uno y el mismo
manifestados en formas distintas, nada más.
Y
es que, querid@ mí@, déjame decirte que al ver tus ojos he recordado lo que de
verdad importa y ahora sí veo una salida clara, una bella salida llena de luz…
Si
quieres, herman@ mí@, nos damos la mano y vamos juntos hacia allí, que siempre
intimida un poco dar ese paso, nos han hecho creernos cobardes, inútiles,
egoístas, comodones y acomplejados, pero tú y yo sabemos que eso no es así… Sabes lo que eres en verdad, sabes de dónde
vienes y al reconocer tu origen ves asimismo la meta que no es ni ha sido nunca
un final…
Qué
quieres que te diga, cariño mío,
que
me sangra el corazón gotas perfectas de amor,
que
mis labios han descubierto que el idioma de los besos es universal,
que
los abrazos curan,
que
las sonrisas también,
que
esta vida es un regalo
y
a ella venimos a romper el colorido papel
para
compartir con todos tan delicioso PASTEL!!!!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Gracias
a todos por haberos encarnado aquí y ahora para que nos pudiésemos conocer!!!!!!!!!!!!!!
Ahora
es el momento de aprender juntos, de recordar juntos, de, juntos, inaugurar un
mundo mejor…
Es
el momento. Las alas de luz nacen en la
oscuridad del corazón. Mi corazón se ha hecho uno con la sombra y en la sombra ha recuperado su eterno resplandor...
domingo, 16 de septiembre de 2012
SEREMOS ÁNGELES
Llevo
unos días perdido en mí. Unos días a la
deriva por el mundo. Unos días que
parecen siglos y que pasan en apenas unos pocos segundos. Y esto me ha llevado a meditar y leer mucho y
escribir prácticamente nada. Resultado:
pues eso, que no hay casi material para este blog dominical. Lo que pasa es que incluso en ese vacío, en
ese silencio, los poemas siguen
emergiendo desde el humus primigenio que todo lo fecunda con una luz
oscura, nutritiva y numinosa.
Así
que hoy os dejo con un poema, solamente, un poema, nada más.
SEREMOS
ÁNGELES
Por
Francisco José Francisco Carrera
Seremos
por fin ángeles
cuando
la luz nos acaricie
desde
dentro y el invierno
frío
y oscuro y doloroso
se
funda entre los labios
primaverales
del amor.
Y
cuando seamos ángeles
nos
amaremos dulcemente
al
reconocernos como hermanos.
Pero
espera, somos ya ángeles
humanos
dormidos y asustados,
viviendo
una frágil pesadilla
que
parecía no acabar.
Llega
pues un nuevo día
y
nuestros ojos se han abierto
así
que despiertos y hermosos,
ahora
que por fin lo sabemos,
¿a
qué esperamos para amarnos?
viernes, 27 de julio de 2012
CIERTA CLASE DE AMOR
Y bien, querid@s mí@s, hoy cierro esta temporada de Luna de Agosto para iniciar mis vacaciones. Estaré un mes desconectado para dedicarme a descansar y otros proyectos. Nos veremos, si así lo queréis, en septiembre. Os dejo, eso sí, con un poema de amor, el último que he escrito, por cierto, y ya en nuestro nuevo ordenador de sobremesa, que el viejo "petó" hace nada después de varios años de uso y abuso...
Un besazo enorme para todos. ¡¡¡Qué tengáis un verano maravilloso, cositas lindas!!!
Un besazo enorme para todos. ¡¡¡Qué tengáis un verano maravilloso, cositas lindas!!!
CIERTA CLASE DE AMOR
Por Francisco José Francisco Carrera
Para la de
siempre:
Por lo de siempre
y por lo de nunca,
en esta incierta
vida y la segura muerte,
pues juntos hemos
aprendido
que es la vida de
verdad…
Entraste sin
siquiera abrir la puerta
entraste, mi vida,
hasta robarme el
corazón.
Entraste callada,
con cierto aire
salvaje en la mirada,
entraste como si
conocieras cada cuarto,
como si cada
habitación hubieras recorrido
en otros sueños u otras
vidas.
Entraste con
orgullo,
desafiando el
silencio
que reinaba en cada
esquina,
dejando atrás
cualquier obstáculo
mientras el romo
sabor de la tristeza
suspiraba pues
permanecía
ya vencido y olvidado
a tus espaldas.
Entraste como sólo
tú podrías haber entrado,
como sólo tú
sabrías hacerlo,
entraste así, bella
y frágil y estupenda.
Tú,
simplemente tú.
Entraste en mi vida
de repente
Y de repente mi
vida se volvió loca
y enloquecido de
luz
volví a ser un
divino animal.
Y cada recuerdo
quedó en cenizas
reducido ante la
llama sagrada
que tu cuerpo
aquella noche propagaba.
Y ardiendo en las
hogueras de tu cuerpo
descubrí que en tu
vientre de fuego
todo el sabor del
universo con pericia
crepitaba.
Entraste como un
huracán,
como la tormenta
que oscura
inquieta el ojo
tierno del infante
que ha perdido la
cordura
en los brazos
amantes de la muerte.
Entraste enfundada
en tu cuero negro,
en tu piel blanca
con tus ojos de
cielo estrellado,
con esos labios que
sangraban besos
cuando reías,
eterna maravilla
que corría
por tus venas,
el amor que
explotaba las arterías
de mi vida.
Y yo, querida mía,
supe que todo lo
ibas
a tornar del revés,
todo.
Todo mi mundo,
ya lo ves.
Y sonreí
y te tomé de la
mano
y juntos tiramos de
una patada
la puerta infecta
del dolor
estúpido que nos
envejece
con sus patéticas
mentiras
y juntos salimos a
un mundo
pleno de ilusión en
el que
para siempre
reinaran
la locura y la
alegría y la esperanza.
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