¿Qué es lo que has venido a hacer aquí?

¿Qué es lo que has venido a hacer aquí?
He venido
a besar tus labios con mis ojos,
a dejar en tu cuerpo mis caricias,
a rezar a un dios estupendo y lleno de vida,
a respirar el aliento mismo de la creación,
pero sobre todo,
por siempre y para siempre,
a amarte, hermano mío,
amarte y no dejarte de amar,
nunca más dejarte de amar.
(Francisco J. Francisco Carrera, "Luna de Agosto")

sábado, 23 de abril de 2016

CERVANTES VS SHAKESPEARE

Duelo en la cumbre
este 2016 al abrir cualquier periódico
o ver noticias en la web.
¿Y tú con quién te quedas?,
no dejan de preguntarnos
los medios de incomunicación
olvidando que a esos juláis
ya no los lee ni el tato.

Que les jodan a ambos,
la verdad,
he leído a los dos con dolor y con pasión,
también con obligación,
pues soy filólogo
(sí, nadie es perfecto),
 y he de decir sin miramientos
que soy ontológicamente muy "chespiriano",
dramático y sangriento y borrachuzo,
pero dame cualquier día un poema de verdad,
de Bukowski, por ejemplo,
o de Carver o de Karmelo Iribarren
y pasaré del culo de esos tipos
que los académico llaman, con jeta seria
y voz afectada, los inmortales clásicos.

Total, de eso va la vida, de vivirla,
así que lee como vives, colega,
no vaya a ser que se te escape
la vida leyendo lo que otros te dicen
que hay que leer. O peor aún,
que se te escapen los libros
al vivir como te dicen otros que vivas.

Ya lo decía el cabrón de Philip Larkin:
te joden, tu madre y tu madre,
aunque no lo quieran.
Y tenía razón,
te joden y te joden mal
porque si al menos te jodieran bien
tendría su razón de ser.

Así que en tu mano está
vivir, beber, leer, volar,
acaso dormitar y morir.
Venga.
para luego es tarde.
y total, ya se cierran los bares,
y no habrá lugar en esta puta ciudad
donde, por fin,

me pueda emborrachar.

viernes, 11 de marzo de 2016

Sobre tesis doctorales, el ser doctor y otras mixtificaciones más tificadoras...


Presentando la Tesis
Para Juan y para Javi, guardianes de las puertas, almas cálidas y luminosas que me acompañaron cuando tuve que cruzar las gélidas sombras, la última estancia en la tierra de los ángeles ciegos, los puentes que se ocultan más allá de los espejos...

Y bueno, ya está. Por fin. Ya. Se acabó. O algo. Hace ya casi 18 años empecé mi carrera como profe universitario y hace 19 terminé mi licenciatura en Filología Inglesa. Desde entonces deseé continuar hasta finalizar unos estudios de doctorado. Estudios que se tornaron pesadilla sisífica (sí, hermano Milton, así lo llamaste tú). Terminé el CAP en la especialidad de Lengua Inglesa, acabé una tesina para lograr la Suficiencia Investigadora en Filología Inglesa (algo así como un máster estos días) y casi se me fue la vida en ello y más adelante un máster en Psicología Transpersonal. Lo cierto es que tras lograr la Suficiencia Investigadora, creía que había tocado fondo pero no, la broma seguiría su curso. Por aquel entonces analizaba la obra completa del poeta posmoderno inglés James Fenton, autor del que acabaría intoxicado hasta la náusea. Mi tesis doctoral iba a diseccionar toda su obra pero lo único que diseccioné fue mi corazón. Vamos que me rompí. Además mi realidad "universitaria" se quebró demostrándome cuán frágil es todo en este mundo de formas y sueños mal esbozados. Tras 11 años dando clase me fui al paro y, parado, descubrí que el silencio es otra manera de curar el corazón. Fueron dos años dedicados a estudiar tres disciplinas: el zen, el taoísmo y el advaita vedanta.  Además empecé a interesarme más en serio por la Filosofía y la Psicología Transpersonal (sobre todo por la figura de Ken Wilber). También leí la obra entera de Krishnamurti y Antonio Blay en bucle y hasta hoy sus palabras me acompañan cuando el mundo se me hace insoportable, lo que ocurre de cuando en cuando. Después volví a dar clase en la uni, tornando la filología por la didáctica. Y hasta ahora. En estos últimos 5 años me fui reecontrando con trozos de mi alma desperdigados por el campus y claro al final empecé una nueva tesis. James Fenton ya olvidado acabé a medio camino entre las teorías de la creatividad, la hermenéutica filosófica, la didáctica del inglés y el haiku japonés. Un camino bello pero también lleno de "trampas". La verdad es que me voy a saltar todas las partes malas, esas me las quedo para mí (que además se aprende mucho del dolor y el sufrimiento), paso a las buenas. Gracias a un buen grupo de gente (esta tesis es de autoría transpersonal) que no voy a mencionar ahora porque se me iría un buen trozo de texto (sabéis perfectamente quiénes sois) y a un programa de doctorado multidisciplinar galáctico (razón aquí) de la Universidad de Salamanca, el pasado lunes 7 de marzo defendí mi tesis doctoral sobre el uso del haiku en inglés en el aula de 6 de primaria para desarrollar la interpretación, la comprensión y la creación literaria. Y fue un gustazo. Se cerró una etapa. Se abre otra.

Lo primero es que retomaré mis entradas dominicales en el blog. Lo segundo que tengo más ganas que nunca de seguir investigando, dando clase e intentando profundizar en lo Real detrás de lo real.



Hay mitos muy ciertos del período después de la tesis. Nada cambia, la verdad, y todo cambia a la vez. Además, a mí me ha interesado explorar la idea del "sobreesfuerzo", en este sentido ha sido un verdadero aprendizaje. El camino ha tenido momentos agónicos, pero el final ha sido muy dulce, a pesar de los nervios previos (el fin de semana de antes estuve insoportable, pregúntese a Raquel que tuvo que aguantar a este manojo de nervios calvo y medio lelo). El día de la defensa fue bello, muy bello, acompañado por mis hermanos y hermanas, rodeado de gente que amo con locura, y el acto también fue muy lindo. Por muchos motivos. El tribunal fue tremendamente educado y sus intervenciones aportaron nuevas ideas a partir del texto original que por fuerza presentaba muchas limitaciones. Es bonito sentir cómo uno puede hablar de los errores cometidos (los míos, es obvio) sin sentir ninguna incomodidad (y esto se logra al estar ante un grupo de personas creativas y que transmiten un profundo amor y respeto por el conocimiento). Lo cierto es que no puedo guardar mejor recuerdo de todos y de todo. Repito que fue bello, muy bello. Y se cerraron muchas heridas. Cuando a los dos días me llegó la nota final y me enteré que fue la máxima (Sobresaliente, 30, cum laude) lloré un poco por la sensación de "coño, qué bien" y hacía mucho que no experimentaba eso con tal intensidad. Un poco de subidón está bien, aunque es importante bajar rápido a tierra y seguir cavando pues el agua que sacia está en las zonas más profundas.

No sé. Bueno sí, sí sé. Esto sé, nada más: estoy profundamente agradecido. Gracias. A todos. Gracias, universo. Gracias. También gracias a la ciudad de Salamanca porque me ha regalado calidad y calidez, tanto en lo personal como en lo académico. De allí son Javi y Manolo, por ejemplo, dos hermanos del alma y de alma. Allí también me he doctorado, algo que era importante para mí, en muchos sentidos, la verdad.

El recuerdo de esta foto ilumina mi sonrisa y me hace, casi, levitar.

Con mis dires, el Tribunal y el Director del programa de doctorado


Y lo dejo ya. Que hay otras muchas cosas de que ocuparse un domingo (aunque esto lo publico un viernes por la noche, pero siempre asocio Luna de Agosto a dos cosas, los domingos y mis dos años en el paro y lo mucho que me sirvieron para descubrir el rostro detrás del rostro): Beber la luz del mediodía. Rozar los contornos del mundo. Sacar a Kibo. Pasear de la mano con Raquel como cuando éramos novios (la verdad es que aunque casados, lo seguimos siendo).

Para acabar una imagen de Frato que cerraba una de las partes de mi tesis. Besos mil!!!!!!!!!!!


jueves, 22 de octubre de 2015

Dando clase..., o intentándolo...


Creo que mis alumnos saben que cada cierto tiempo soy intratable, incapaz, indecente, indetodo... Voy a intentar explicarlo claramente. Como sabéis, empecé a dar clase en la uni hace ya casi 20 años, en aquella época uno iba, daba la clase (la amarillez de los apuntes dependía de la edad y la buena voluntad del profe) y ya, sin power points, sin pizarras digitales, sin ipads ni demás tecnología puntera de estos días, uno tenía su tiza o rotulador velleda, algún libro de apoyo y ganas de comunicar cosas. Además, todo era clase "magistral", signifique esto lo que signifique. A mí me tocaba dar clase de literatura inglesa, fonética inglesa, inglés agroforestal y cosas parecidas... Luego llegó Bolonia y dividió la actividad docente en 1) Teoría y 2) Práctica (que a veces se subdividía en Seminarios,antes de los recortes, claro). También mi docencia cambió de área pues dejé la filología (con su énfasis en lo lingüístico-literario) para derivar hacia la didáctica de las lenguas. Pues bien, ahora, mis cursos tienen clases de 1) teoría, 2) práctica, 3) ni lo uno ni lo otro pero que guardan cierta similitud con una clase y 4) WTF que como bien sabéis significa pero qué coño es esto, o como diría Mauricio Colmenero




Hoy me ha tocado uno de esos días.

Hemos hecho un poco de todo. Por ejemplo esta actividad:



Hemos visto cómo se dice Urogallo en inglés, les he contado cómo me enamoré de Raquel, compartimos la graciosa idea alemana del Schadenfreude, leímos poemas "bilingües" con un verso en cada idioma, nos deleitamos con un lindo cienpies que estaba de visita por clase... Todo sin rumbo, sin objetivos, como muchas veces discurren mis clases. Soy un inútil dando clase, lo sabéis, y bueno, lo suplo con el porte majestuoso que produce mi larga melena al viento :)

Y diréis, ¿tus alumnos te tiran fruta podrida a la cabeza en esas sesiones, te insultan o te escupen? Pues por el momento no, así de encantadores son. La verdad es que generalmente la peor de las clases es una experiencia menos dolorosa que graparte una oreja a un folio así que el mundo sigue a lo suyo.

Pero y tú, os preguntaréis, ¿cómo te sientes tras esas clases? Y ahí entra mi otro yo, que es muy otro, para deciros que las cosas nunca son como son y que incluso cuando acaban siendo como eran (o son) viene a dar un poco lo mismo.

¿Qué recordáis de lo que habéis estudiado en la facultad? Yo poco. O nada. Y sobrevivo.

A veces mis alumn@s me dicen que recuerdan palabras como PLATYPUS  o cómo se dice avutarda en inglés (si queréis saberlo mirad un envase del zumo de naranja Don Simón), y me siento feliz y eso da un poco de sentido a todo y lo celebro tomando un  café. Cada vez me gusta más tomar café en clase, será  que siento a mis chic@s muy cerca,  para mí tomar café es algo muy íntimo que no hago con cualquiera, sólo con la  gente que me gusta. Pero a saber...

Y esto, como todo en mi vida, no viene a cuento de nada...

Hay veces que el mundo nos besa. Otras somos nosotros los que besamos al mundo con la mirada. Es un juego dulce y cruel, una loca y salvaje mascarada...

Gracias, chic@s, gracias por ser y regalarme un poquito de esa dulce luz que recorre vuestros ojos y que a mí me sabe como sólo sabe la esperanza.

PD. Ah, también hablamos de las madejas..., que por si no sabéis lo que es, es esto:

jueves, 30 de julio de 2015

OTRA TIERRA, OTRAS VIDAS

Soñaste con sus labios
y sus labios florecieron.
Luego, más confiado
por tu éxito,
dibujaste las líneas
preciosas de su cuerpo
y su cuerpo, luminoso,
floreció.

Con el calor del alcohol
recorriendo tu esperanza
te acercaste para ver
si era real o una quimera
pues la luz engañosa
del disco bar perdía
las formas y las tornaba
humo, deseo y agonía.

Ella, mientras tanto,
había hecho florecer
otros labios,
otro cuerpo,
y ese cuerpo,
esos labios
tuvieron mejor suerte.

Así,
jodido,
restregando
tu dignidad
en el barro oscuro
de tu impotencia
y lamiendo tus
heridas
te fuiste para casa
sintiendo como tu
sexo palpitaba
y tu corazón dolía
hasta casi reventar.

No lloraste.
Para qué.
Pero supiste que volverías
a soñar sus labios
y a dibujar las líneas de su cuerpo
y que alguna vez,
seguro,
tendrías suerte,
acaso el próximo sábado,
acaso el verano en la piscina,
acaso, sólo acaso,
en otra tierra,
en otras vidas.

sábado, 11 de julio de 2015

JANO BIFRONTE

Por Francisco J. Francisco

Como el mar
recorriste el horizonte.

Fuiste una palabra,
un sueño, tal vez
menos que eso,
tal vez la misma
nada.

Tan fugaz, tu rostro
formulaba silogismos
que tus labios
se encargaban de negar.

Un Marx alcoholizado
reescribe El Capital
con una sonrisa sardónica
y maléfica

mientras Descartes
espera encontrar en sueños
la lógica incomprensible
del amor.

Perdiste el miedo
leyendo a Schopenhauer.
recobraste tu heredad
en páginas del Rigveda.

Sólo tú y el horizonte,
sólo la música del camino,
el polvo y la arena
cubriendo tu rostro hasta el final.

Como el mar
te olvidaste de tu nombre.

miércoles, 3 de junio de 2015

dijiste

que la luz
no era la luz
que el alimento
no alimentaba
que el fuego
sólo ardía
si el amor
ya había
convertido
en ceniza
todo lo
que nos sobraba:

el odio
la angustia
la eterna guerra
que se oculta
en las palabras

dijiste

que desde ahora
sólo de labios
y de manos
habríamos
de alimentarnos,
que los cuerpos
sesgarían el tiempo
para que las formas
cedieran su paso
a la comunión
de las almas

y yo estuve de acuerdo
y te dije "sí" de nuevo
como aquella primera vez
en que nuestros ojos
recordaron que siempre
nos habíamos amado
sin siquiera conocernos

y te dije "sí"
para callar por fin
y no volver a decir
nada

nada que no fuera
cierto
nada que no fuera
necesario
nada que no mereciera,
en verdad,
la pena

(Francisco José Francisco-junio, 2015)


Thanks for being there, my dear friends, volveré en unos meses :)

domingo, 31 de mayo de 2015

SOY UN ENFERMO

Por Francisco José Francisco Carrera

Soy un enfermo
de angustia

Soy un enfermo
silencioso

que agoniza
tristemente

en cada esquina.
En cada esquina

agonizo silencioso
con la amargura

de unos labios
que, enfermos,

propagan vicio
y calentura.

Soy un enfermo
de amor,

enfermo de sexo,
infectado y para siempre

de las tinieblas
que reptan

tras el manantial
de tus caricias.

Y tengo hambre,
mucha hambre,

hambre de muerte
y hambre de vida,

pero sobre todo
hambre de ti,

de tus ojos de tus manos
de tus piernas de tu alma,

hambre de siglos,
hambre infinita.

Enfermo, sí,
pero orgulloso,

orgulloso, sí,
pero paciente.

He venido aquí
para enfermar

más todavía,
para que la fiebre

devore sin prisa
el tierno corazón

que al oscuro pecho
da cobijo.

El lecho nupcial
que nuestros

cuerpos erigieron
bajo la luz dorada

que fecundaba
cada instante

es hoy ya lecho enfermo
pero antes fue

la ciénaga primera,
fuego dadivoso e infernal.

Y así, contagiados de lujuria,
bebimos la sangre

derramada y dios
abrió los ojos,

para que un divino
animal corriera

por nuestras venas
gimiendo enloquecido

y pudiera atravesar,
absoluto y bello,


las praderas del mundo
en la mayor libertad.

viernes, 22 de mayo de 2015

Entre tú y yo

entre tú y yo
el fuego negro
el negro brillo
de un alma desgastada

entre tú y yo
la savia oculta
la oculta sed
de la luz inveterada

ente tú y yo
labios como
heridas que sangran
secretos por inventar

entre tú y yo
este silencio
que da paso
a las palabras

entre tú y yo
el dolor y la simiente
la magia negra
la negra espada

entre tú y yo
el mundo entero
entre tú y yo
la misma nada

domingo, 17 de mayo de 2015

...what it is...


This is one of the most wonderful poems I've ever read about beauty, truth, you name it..., I hope you enjoy it!!!!!!

Judy Grahn
They Say She Is Veild

They say she is veiled
and a mistery. That is
one way of looking.
Another
is that she is where
she has always been,
exactly in place,
and it is we,
we who are mystified,
we who are veiled
and without faces.

Uno de los poemas más maravillosos que he leído sobre la belleza, la verdad, como quieras llamarlo..., ¡¡¡¡¡espero que os guste!!!!!

Judy Grahn
Dicen que está oculta

Dicen que está oculta,
que es un misterio.
Es una manera de verlo.
Otra sería
que ella está donde
siempre ha estado,
justo en su lugar,
y somos nosotros,
nosotros los engañados,
nuestros ojos cubiertos,
nosotros los sin rostro.

(Traducción libre de Francisco J. Francisco)

viernes, 15 de mayo de 2015

el alma con el alma

vaciar
todo
y dejar
sólo
esta luz
los trinos
y el murmullo
del ordenador

sentir el alma
con el alma
saborear que
esto
también
es único
aunque se repita
desde siempre

miércoles, 11 de marzo de 2015

el amante y el poema

encerrarte en un cuarto de un hotel sórdido (a poder ser de carretera y americano), a media luz, con un poema, con un poema tan sólo, un poema mínimo, sin ni siquiera título, de pocos versos (no más de diez), encerraros los dos con una buena botella de bourbon o de ginebra, algo fuerte, no sé, algo que acorte la vida en esos días de hastío y dolor... Tú y el poema, el poema y tú, y bajar la persiana y pasar cortinas y cerrojo, alejando para siempre el mundo exterior, y haceros el amor con la salvaje delicadeza del deseo y la desesperación, aprenderos el uno al otro palabra por palabra, centímetro a centímetro, dos historias que se mezclan, sílabas enloquecidas por el fuego de una saliva luminosa, y descansar apenas por un minuto, que se hace eterno, para empezar de nuevo, para amaros, ya ahora para siempre, sin cesar

viernes, 6 de febrero de 2015

Cercanas lejanías

se acercaban
justo cuando
se alejaban más,
se acercaban
porque tenían
frío
o simplemente
porque deseaban
desearse,
compartir un café,
una cama
o un universo lacerante,
pero el miedo,
siempre el miedo,
los detenía
justo ante la puerta,
allí donde el hielo
protegía
un cuarto silencioso
con revistas viejas,
manchas de humedad
y labios palpitantes,
pero no dejaban
de acercarse,
lo hacían vida tras vida,
lo hacían soñando
incluso en sus pesadillas,
lo hacía de nuevo,
se acercaban,
lentamente,
como si todo durara
eternamente,
como si el ahora
fuera un para siempre,
y se alejaban
a la vez,
se alejaban a cada paso
que uno daba hacia
el otro,
pues ese era el misterio
de su vida,
ese, sin duda,
el misterio
de su amor,
y yo,
que los veía
cada mañana
en la parada del autobús,
sonreía apenado
porque esa cercana
lejanía
era,
bien lo sabes,
querida,
la misma historia
que daba forma
a nuestras vidas,
la misma trama
infinita
que quisimos llamar
amor

Por Francisco José Francisco Carrera

sábado, 20 de diciembre de 2014

LES JODE

Por Francisco José Francisco Carrera

Les jode,
tú sabes que les jode,
y eso te hace feliz,
verlos jodidos
en su mierda,
comiendo mierda
día sí y día también
y creyendo que es caviar,
caviar de mierda
ya te digo.
Y les jode,
te repito,
les jode
cuando los miras
con cara de,
"vale, colega,
tienes poder sobre mí
pero tú estás muerto
en tu ansia de poder,
muerto
podrido
jodido
acabado,
pero no te das cuenta
y cuando repares en ello
vas a estar requetejodido".
Les jode.
No lo dudes
ni un segundo,
les jode.
Les jode
que necesites poco,
casi nada,
que seas frugal,
que seas feliz,
que creas en dios
y  pases de rezar
sus putos rezos
que rechaces su puta
caridad,
que vayas a cagar
y cagues como un león
en África,
feliz y salvaje y fiero,
libre,
jodidamente libre
hasta cuando defecas,
eso les jode sobremanera
porque ellos son más esclavos
que los esclavos a los que
intentan joder pues
aunque posen su culo
en váteres de oro
la mierda es mierda
en cualquier parte
y eso es bueno,
colega,
eso es democrático
de verdad.
Les jode.
Y les jode mucho.
Y hemos venido aquí a joder
en libertad,
entiéndelo como quieras
porque hay cosas
que no se pueden explicar.
Hala,
amigo,
mantén el tipo,
sigue así,
orgulloso de tu estilo
y no lo olvides,
necesita poco y disfruta
con menos aún,
eso les va a joder,
no los destruirá,
eso es cierto,
pero ten por seguro
que les va a joder cantidad.

martes, 2 de diciembre de 2014

Possession

By Fran

we woke up this morning
with a new language at hand
we thought it was our own
we thought this was for real
a tool, a weapon, a toy to create 
new worlds

it was clear it was for us
to keep, a possession,
something we could call
our own, something
we thought we have won
after all

but then we opened our eyes
to see that those things we possess
possesses us in their turn
and then it was time
to start from scratch

since learning a language
makes us freer than before
but at the same time
creates a new jail for us
to get into

possess or be possessed,
brothers,
there is no way out
it seems,
then join the dance
and enjoy the ride

Bilingualism 
is just a nice way
to start!

jueves, 20 de noviembre de 2014

Crítica de Nueve de Rufus T. Firefly

La portada, como veis, ya es una obra de arte hipnótica

Quizás debería reseñar primero el disco anterior de los Rufus T. Firefly, quizás. Lo cierto es que creo que canciones como "Incendiosuicida" y "El séptimo continente" son de lo mejor que he escuchado en los últimos años y por ello debería empezar reseñando ese disco, el enigmáticamente conocido como Conjunto Vacío. Pero bueno, aquí quiero reseñar, acaso por la novedad, su último disco, titulado Nueve. Recién puesto a la venta, apenas he podido aguantar unas horas para comprarlo vía i-tunes el mismo día de su salida.
Vaya antes un aviso: no soporto la música en español. En mi condición de hablante bilingüe español-inglés, siempre me he decantado por la música anglosajona, desde muy jovencito. Y eso me ha marcado, es obvio. Dentro de mis, digamos, 10 grupos favoritos, era difícil que se me colara algún grupo español. Pero las cosas han cambiado últimamente. A día de hoy se me "cuelan" felizmente cuatro grupos patrios (si esto de patrio tiene algún sentido, not for me at least, pals, not for me): The Wildborns, Arizona Baby, Havalina y, claro, Rufus T. Firefly.
No es menester que me ponga ahora a hablar de la vida y  milagros de estos últimos, para eso tenéis internet, ¿no? Si no los conocéis, esto es algo que deberíais arreglar pero ya. Yo al menos fue ver este vídeo y decir, osplis, flipan, flipan, FLIIIIIIIIIIIIIIIIPAN!!!!!!!!! Pincha AQUÍ para verlo...
Y yo sigo con lo mío.
A comentar, que para eso he sido profe de literatura inglesa y norteamericana por más de una década en la uni y eso de comentar "textos" me pierde cosa mala, como ya saben muchos para su fortuna o desgracia.
Nueve retoma su anterior trabajo y lo abandona. Es una cosa rara y familiar a la vez. Primera impresión, primera escucha, vale, sí, me gusta, son los Rufus, no te digo más, son etéreos y telúricos a la vez, tienen chicha y limoná. Unas guitarras hipnóticas, unos teclados que juegan con patrones progresivos y sinfónicos sin dejar de aportar un toque naive muy chulo y ambiental cuando menos te lo esperas, una bateria precisa y a la vez preciosista que da más cuando se pone sutil e intimista (que lo hace a menudo), un bajo (reconozco mi especial atracción por este instrumento que he tocado poco y mal, pero algo conozco) que palpita como un corazón enamorado (melódico de cuando en cuando, a ratos duro y salvaje) y una voz que susurra y desgarra, a veces al mismo tiempo.
Estos son los Rufus.
Una especie en extinción.
Ahí es nada, brothers an sisters, los Rufus.
Animales míticos que vienen de un tiempo en que el mundo era joven y salvaje y dulcemente perfecto.
Los Rufus, colega. Los Rufus.
Escuchad "Nueve", por ejemplo, la canción que da título a este trabajo, un corte casi disco que no abandona tampoco la zona indie más guitarrera propia del grupo, pero aquí los loops se superponen de forma hipnótica, sorprende observar cómo el teclado abraza al resto de los instrumentos casi sin que nos demos cuenta.  Es algo nuevo, ya digo, pero a la vez viejo. A mí me dan ganas de bailar, algo que no me pasaba con sus temas antiguos, y esto no es ni bueno ni malo. Es. Y a mí me gusta, ya os digo. El bajo, por cierto, brilla de forma proverbial, es un torrente que parece querer salirse del tema de pura y extrema vitalidad.
Pero bueno, es que en este disco hay más cosas, muchas cosas, incluso cuando hay menos cosas hay tantas cosas que no sabemos casi adónde mirar...
"Metrópolis" es un buen medio tiempo (el término con el que solemos describir los temas que no son cañeros ni baladas), se arrastra de forma cansada y eso nos hace que pedacitos de nuestro corazón se nos caigan también al suelo (acordaos luego de recogerlos), es melancólico ("sólo quiero olvidarme y guardar silencio", llega a decir), el estribillo se pone dulce y tristosón y a mí me recuerda a los mejores Porcupine Tree y tiene un aire British  (¿serán una de sus influencias? A saber, tampoco importa?) que a los que hemos vivido por esos lares nos transportará a las oscuras calles de Manchester o Liverpool, de Oxford o Leeds, esas desesperantes lluvias que amamos y odiamos como si la vida nos fuera en ello. Me encanta la sección central, una breve caricia instrumental que es rota en seguida por una voz que se queja y destroza de nuevo cierta tendencia a la perfección. Un tema interesante, cuando menos, y con una letra muy conseguida y un gran trabajo del teclista, por cierto. El final de la canción eleva un poco el rollo más oscuro y presenta cierta luminosidad después de los cielos encapotados que nos ha hecho visitar.
Y luego llega esa introducción del tema que sigue que, por cierto, me recuerda a los primeros Genesis, los de Peter Gabriel, ya ves tú. Pero bueno, ahí está un nuevo temazo que "will crack the sky", así, sin más milongas. "Lie E8" me recuerda trabajos anteriores, aquí me fascina la baterista, cómo sutilmente va dando forma a toda la canción de una forma tan evidente como delicada. La voz y el sonido de la percusión me raptan y hacen que lo demás apenas ocurra (pero ocurre), sinergia perfecta y feliz, como el verdadero amor, como la más simple felicidad. Regreso al rostro detrás del rostro, como decían los patriarcas Zen... No sé, es como besar con los ojos, como reconocer en la calle un amor de otra vida que ni siquiera has podido (re)conocer en esta y sentir ganas de llorar y dar las gracias por estar vivo, todo a la vez y a lo bestia. Al final la línea de bajo es un tobogán hacia el cielo..., o el infierno, it's up to you, mate, after all it was always your call!
Algo más industrial, al menos en su arranque, es "Pompeya", con un ritmo matemático y una guitarra insultantemente "in-your-face" que compite con la voz aparentemente sintetizada del cantante. Algo también extraño y familiar (ya os digo que esto es una constante a lo largo del disco si conoces sus obras anteriores). Uno de los temas que ya nos habían adelantado y que acaso por eso me ha pillado menos por sorpresa, me gusta porque este me recuerda a algunos temas muy bribones y canallas de mi músico favorito, el Peter Gabriel de la época en que no ponía títulos a sus discos. Esto es tremendamente retro y tremendamente moderno, es, según el filósofo S. Pániker, algo "retroprogresivo" (sorry, pals, no puedo desprenderme de mi piel de profe universitario y he de acudir a referencias librescas para entender lo que pasa en este disco). El final del tema aturde con su conjunción de instrumentos y nos deja un tanto perdidos..., bien por eso, sólo si estamos perdidos podremos al fin encontrarnos. Chapeau!
Y seguimos con "Demerol y piedras"..., algo bastante..., no sé, tranquilo, apacible, lírico, no tanto por la letra como por la instrumentación y la voz dulce que da forma a lo que aquí pasa. Es una canción aparentemente fácil de escuchar después de las anteriores, más cargadas de "ideas" y "sonidos", pero es engañoso, claro, como todo en estos genios musicales. En su menos hay más. Fijaos sólo en cómo el teclista crea "soundscapes" propios de los más sutiles King Crimson, pequeños latigazos de color melódico, o escuchad como la sección rítmica simplemente (¿simplemente?) acompaña sin requerir protagonismo y por ello da espacio a la voz para que se nos meta en las entrañas. Es un sueño. Esta canción es onírica. Entendedla como tal y la disfrutaréis en 4D al menos :)
Y llegamos a lo mejor porque a mí lo que más me gusta es cómo acaba el disco con dos de los mejores temas jamás compuestos por los Rufus...
"El increíble hombre menguante" (que sónicamente va unido al anterior tema sin transición) vuelve a un sonido envolvente y bailable, una especie de trance que une lo sintético y lo orgánico, lo analógico y lo digital. Me cuesta centrarme para apreciar cada instrumente por separado, algo que siempre intento hacer en alguna escucha. Es demasiado intricado todo lo que pasa, es un tapiz sideral, o algo. Mira, lo mejor con este tema es meterte en él, simplemente eso, saltar al vórtice y dejarte mecer por las ondas, los olores, los sabores, ya está. Todo lo que diga estropeará la experiencia. Escucha la canción, escúchala con tu propio corazón.
Acabo ya con el temazo o el TE-MA-ZO, los 9 minutos que cierran el album son el verdadero tour de force de los Rufus T. Firefly, lo que muchos queríamos que hicieran y lo han titulado, muy acertadamente, "Canción eterna" (a su manera lo es). Podría escribir miles de palabras y me quedaría corto para explicar lo que parece pasar aquí. Arranca de forma soñadora con cascadas de arpegios que desafían la ley gravedad, una voz dulcérrima que nos acaricia las comisuras del alma y una sensación de haber estado ya aquí antes, porque hemos llegado al final del camino y la puerta abierta por fin nos invita a entrar en casa y descansar. Ahora ya no deseamos bailar sino besar los contornos ocultos del mundo. La guitarra va abriendo nuevos surcos acompañada por unos sonidos cálidos que rememoran el "otro lado del silencio". Y así navegamos (porque esta canción, como un mar, hay que navegarla, vais avisados) durante 5 minutos antes de encontrarnos en otra región sonora marcada por una transición de nuevo al mejor estilo crimsoniano o porcupiniano o incluso floydiano, allí ya todo vale, y nada vale, porque el todo es la nada y la nada el todo, puro Advaita Vedanta, puro Zen o Tao o su pastelera madre. Caída original para volver a comenzar entre una luz aún no creada pero que busca desde antes de ser una necesidad de expresar lo que intuye que ha de ser..., pero se me fue la olla, como en mis clases. Así que me callo, pero a la voz de ya...
Y diréis, oye que no has comentado los dos temas que abren el álbum("El problemático Winston Smith" y "Midori"), y yo os diré, ya, lo sé. Algo tenía que dejar para que os animéis a escucharlo sin "opinión previa", ¿no? Hala, eso ya es cosa vuestra, guap@s.
Y concluyo...
¿Merece la pena comprarlo? Es obvio, yo al menos lo he comprado sin escucha previa (algo que ahora rara vez hago), quiero que sigan componiendo y ofreciendo, de hecho no tengo duda alguna de que los pocos euros que he pagado por i-tunes no dan cuenta de la excelencia de este trabajo...

Rating: 9.5/10. Sobre todo porque el anterior para mi fue un 11/10.

PD. No puedo evitar, la verdad, hablar de las canciones que he dejado fuera de los comentarios anteriores :(    La canción que abre el disco, "El problemático Winston Smith" es un viaje ácido para descarrilar un tren de mercancías. Sonidos que se repiten hasta la locura, variaciones mínimas, espirales que suben y bajan, que bajan y suben, casi seis minutos de rebotar contras la estructura más lisérgica del mundo, con un final in crescendo que nos lanza hacia un desierto de labios hambrientos y cuando entra en su último minuto el sonido bestial de las guitarras y las percusiones arropado por las ráfagas de teclados hacen que no deseemos ya salir del universo en el que acabamos de entrar. La puerta está abierta, y los primeros peldaños nos llevan a unas habitaciones menos pesadas y por tanto más aéreas, tituladas "Midori", la segunda canción, de la que tampoco pensaba hablar, si no fuera porque no se puede no hablar de esto, un tema entre oculto y fronterizo, a medio camino entre los matemáticos punteos de guitarra de los mejores Foals y el más orgánico y melódico Nick Drake envuelto de psicodelia primordial...
No me cansaría de hablar de esto, chic@s, pero creo que me acabo de agotar y necesito volver a escuchar un poco todo y desde allí, acaso, volver a empezar...


sábado, 27 de septiembre de 2014

Injusticias, oscuras, tenebrosas, injusticias, simplemente injusticias

Nota: Esta entrada va sobre el despido injustificado de nuestros compañeros docentes e investigadores en el COLSON.

Mi amigo y hermano de alma Milton, está pasando por una periplo de lucha ante la injusticia. Milton estuvo por Soria hace poco presentando una excelente conferencia en el Congreso de Hermenéutica Analógica que organizó el grupo de hermenéutica soriana liderado por nuestro querido Juan R. Coca. Milton es un tipo peculiar, serio y jocoso a la vez, un mexicano de cualquier parte, un investigador brillante y un comunicador excepcional. Cuida los silencios tanto como las palabras. Vamos, es un tipo de esos que son un MUST HAVE en la universidad moderna porque si no tenemos gente así, hermanos, vamos jodidos. Llevo más de 15 años frecuentando la universidad como docente y durante 5 fui alumno, put other words, más de la mitad de mi vida me he movido entre estos pasillos oscuros y tétricos de la academia y sigo aquí sobre todo por personas que iluminan esos lugares que tienden al dolor y a la crueldad. Milton es uno de ellos, es uno de los necesarios para el cambio. El Dr. Milton, repito, es necesario en el espacio investigador y docente superior. Y como Milton, no tengo duda alguna, sus compañeros los Drs.Eloy Méndez Sainz y Mario Alberto Velázquez, a los que no tengo el placer de conocer pero a los que desde este blog les mando un abrazo enorme de apoyo. No nos conocemos, pero soy consciente del dolor que producen según qué injusticias porque las viví en su momento, por ejemplo al tener que irme de mi puesto de trabajo tras 11 años de actividad seria y metódica por una situación simplemente surrealista. La universidad, ese centro de sabiduría, lo es, surrealista, digo, que se lo pregunten a nuestros alumnos, a esos seres luminosos que llegan con tantas ganas de cambiar el mundo y se encuentran con muros y crueldad y estupidez ominosa disfrazada de inteligencia y un anodino savoir faire rancio enquistado tras el poder, la insatisfacción perpetua y la violencia ciega de la jerarquía más chusquera.

Para aquellos que queráis saber más del asunto, os remito a esta página de facebook que han creado para mantenernos informados de todo. Para ir allí, pinchad AQUÍ

Y me voy ya, pero con un poema que quiero dedicarle a Milton, a quien conozco apenas desde hace unos  meses, pero que ya es parte de la investigación hermenéutica en la Universidad de Valladolid y lo que es más importante, parte de todos los amigos y compañeros que tiene en Soria. Para ti, brother, porque estamos contigo, ya lo sabes:

LAS CIUDADES GRISES
por Francisco J. Francisco Carrrera

para Milton, alma hermana,
durante el viaje de la vida

Ellos son los grises,
los oscuros,
los silenciosos
que no paran de hacer ruido,
los que traman en la sombra
tu caída,
los que buscan dónde herirte
cuando no estás.
Ellos, lo sabes,
están ahí desde el principio,
desde antes incluso
de que llegaras.
Ellos no comen
otra cosa que las ilusiones
de los otros.
Beben nuestra luz,
ahítos de podredumbre
y oscura desazón
de un amor que huye asustado
ante un gris
que hiere
el alma
y la convierte
en desierto
de palabras,
el vacío,
el nunca,
el jamás
y la nada.

Son los que
tiñeron de gris
estas ciudades
cuando dormíamos,
jugábamos con nuestros hijos
o hacíamos el amor.

No nos dimos cuenta
pero ahora que estamos
despiertos,
toca mirarles a los ojos
con la tranquilidad caótica
del orden y la creación
y con el verso y con la espada
hacer lo que tenemos que hacer:
danzar y danzar y danzar.

viernes, 12 de septiembre de 2014

SE ACERCABAN

Por Francisco J. Francisco Carrera

Se acercaban como el silencio
se acerca a las montañas
y como sólo los labios
amantes presionan
el alma en cada beso.

Se acercaban como el alma
se acerca al corazón
que ama. Como la palabra
se acerca a la cosa
sin llegar a desearla.

Se acercaban asustados
esperando estar equivocados
pues el amor da miedo
y preferimos los dolores
que ya hemos conocido.

Se acercaban por el día
por la tarde
por la noche se acercaban.
Pero nunca se tocaban,
temían romper la magia.

Se acercaban tanto
que dolía.
Se acercaban tanto
que el corazón, loco
y angustiado, gritaba.

Y un día, de repente,
ella no vino,
él tampoco,
y todo se marchitó
ante su falta.

Ahora nadie se acercaba,
nadie,
tan sólo la nada,
una nada que no tenía
ya a nadie que se acercara.